Publicado por Dr Pedro M Losa: 26/02/2026
Última actualización de este artículo: hace 2 meses por Dr Jorge Guiñales
El dolor orofacial es un trastorno que puede resultar molesto y muy doloroso que afecta tanto la boca, como el cuello y la cabeza. Se trata de un término poco conocido, por eso queremos explicar cuáles son las causas, síntomas y tratamientos efectivos para aliviarlo, de modo que puedas encontrar solución para esta condición.
¿Qué es el dolor orofacial?
El dolor orofacial se refiere a aquellas condiciones que provocan dolencias en los tejidos blandos y duros de la boca, el rostro y cabeza y cuello, que pueden variar desde molestias leves hasta severas, y también puede ser agudas o de corta duración o crónicas, es decir, dolor continuo e intenso.
Este problema, por lo general, está asociado a enfermedades dentales, pero también puede haber otros motivos.
De acuerdo a un estudio publicado por NIH en 2020. la prevalencia dle dolor orofacial es de 16,1 %, localizándose principalmente en la zona dentoalveolar y los tejidos musculoesquelético. Lo que indica que 1 de cada 6 pacientes que va al dentista experimentaron esta forma de dolor en el año anterior a la publicación del estudio.
Principales causas del dolor orofacial
Factores musculares y articulares
El dolor orofacial puede ser provocado por trastornos en la articulación temporomandibular (ATM), ya que esta es la que une la mandíbula con el cráneo. Por lo que al presentar alguna molestia o inflamación allí, se produce dolor en zonas con la mandíbula, la cara y el cuello.
Afecciones dentales y de las encías
Problemas relacionados con la dentadura o con las encías, tales como infecciones, inflamación, abscesos, bruxismo o caries, es posible que se produzca dolor orofacial.
Alteraciones neurológicas y vasculares
El trastorno del nervio, llamado neuralgia del trigémino, provoca un dolor agudo y punzante en la cara, entre la mandíbula y el oído.
Factores emocionales y estrés
La tensión muscular constante, como respuesta a las emociones fuertes, ansiedad o al estrés, se pueden reflejar en áreas como la mandíbula, la cara y el cuello y causar dolor.
Lesiones traumáticas
Sufrir traumatismos o golpes en alguna parte del rostro, es un motivo para sentir dolor en esta zona del cuerpo. Puesto que este tipo de lesiones traumáticas llegan a afectar tanto los tejidos blandos, como los huesos y en algunos casos, hasta la estructura dental.
Entre los traumatismos más comunes que pueden provocar dolor orofacial encontramos accidentes automovilísticos, lesiones deportivas, heridas causadas por objetos punzo penetrantes o agresiones físicas.
Infecciones
Las caries dentales se generan por la acumulación de bacterias, que producen infecciones. También los abscesos se forman por el pus acumulado. Ambas condiciones pueden causar dolor punzante o intenso en la zona de la boca y los maxilares.
Las infecciones que causan las enfermedades periodontales, como la gingivitis y la periodontitis, pueden generar dolor en la cara, así como sensibilidad y sangrado.
Enfermedades sistémicas
El dolor orofacial también puede ser un síntoma de ciertas enfermedades, como la artritis reumatoide, el Síndrome de Sjögren, neuralgia del trigémino y la diabetes. Estas enfermedades sistémicas pueden manifestarse como condiciones bucales, que a su vez causan dolor en la zona del rostro.
Factores de riesgo
Existen otros factores que puede aumentar el riesgo de sufrir dolor orofacial, tales como:
- Sinusitis.
- Cefalea.
- Hábitos como morderse las uñas o apretar los dientes.
- Fumar o beber alcohol en exceso.
- Factores genéticos y hormonales, en especial en las mujeres debido a cambios hormonales.
Síntomas y señales de alerta
Los principales signos del dolor orofacial son los siguientes:
- Dolor frecuente o intermitente, que puede agravarse al morder, hablar o abrir la boca.
- Sensación de ardor, dolor punzante en el rostro.
- Cefaleas o migrañas.
- Dolor de oído.
- Molestias en la ATM.
Señales de alerta:
- Dolor agudo y repentino, puede indicar neuralgia del trigémino o alguna afección neurológica.
- Inflamación en el rostro.
- Problemas para tragar.
- Entumecimiento o debilidad en la cara.
- Dolor agudo y persistente.
Tipos de dolor orofacial más comunes
Dolor temporomandibular
Se trata de aquellas molestias que afectan los músculos que se relacionan con la masticación y la articulación temporomandibular. Este tipo de dolor puede ser causado por traumas, maloclusión o enfermedades sistémicas, como el lupus eritematoso o la enfermedad de Lyme.
Neuralgias faciales
Es un trastorno nervioso que causa dolor agudo y punzante, similares a pequeñas descargas eléctricas, que se siente en la frente, las mejillas y en la mandíbula inferior. Las razones pueden ser varias, como la compresión de una arteria o vena ubicada en el nervio trigémino, por envejecimiento o por causa de una esclerosis múltiple.
Dolor miofascial
El dolor miofascial es un dolor muscular crónico, que se produce en la mandíbula y el rostro y que se puede referir a otras áreas, debido a la tensión muscular, al estrés o a malos hábitos posturales.
Dolor dental y gingival
Cuando hay caries, abscesos o enfermedades periodontales se puede producir dolor localizado en los dientes o en las encías, pero este también puede irradiar a otras partes del rostro.
Otros tipos de dolores orofaciales
El dolor mucoso es el que se produce cuando el lugar de la lesión y el origen del estímulo coinciden, por lo que a mayor estímulo la persona siente mayor dolor. Se pueden presentar en la mucosa oral o en la encía.
También existe el dolor masticatorio, que se relaciona con los músculos masticatorios, por lo que no es un dolor que se produce por una lesión, sino un dolor referido, que puede ser provocado por bruxismo o lesiones en las articulaciones.

Diagnóstico y evaluación clínica
Para determinar si hay dolor orofacial, el especialista en salud bucal sigue estos pasos:
- Realiza una revisión física del paciente para detectar sensibilidad o tensión muscular, mediante la palpación de los músculos de la mandíbula, el cuello y la cara.
- Evalúa la función de la ATM y los nervios del rostro para descartar trastornos neurológicos.
- Para completar el diagnóstico, el dentista puede solicitar pruebas de imágenes como radiografías, resonancia magnética o tomografías computarizadas para verificar el estado de la ATM y la estructura ósea.
Pruebas complementarias y diagnóstico diferencial
Otras pruebas adicionales, que pueden ser necesarias, son estudios de conducción nerviosa o análisis de sangre.
Debido a que las causas del dolor orofacial pueden ser múltiples, es indispensable que el odontólogo realice un diagnóstico diferencial, a través del cual se consideren las posibles causas y se defina cuál es la razón por la que se presenta el dolor orofacial.
Pruebas médicas
- Con un análisis de sangre es posible detectar si hay alguna infección o enfermedad autoinmune que sea la causa subyacente del dolor orofacial.
- También una electromiografía puede ayudar a detectar si existe alguna disfunción en los músculos de la cara, que pueda estar provocando el dolor orofacial.
Tratamientos y enfoques terapéuticos
Tratamiento odontológico especializado
En casos severos se puede recurrir a una inyección de corticosteroides en la ATM o directamente en los músculos faciales. También el dentista puede realizar una cirugía para tratar problemas con la ATM.
Tecnología de fotobiomodulación
La tecnología de fotobiomodulación contribuye a la regeneración de los tejidos, reduce la inflamación y acelera la cicatrización gracias al uso de luz de baja intensidad. Esto resulta efectivo para tratar afecciones bucales y orofaciales, tales como dolores en la ATM, dolor orofacial o miofascial.
Terapias físicas y rehabilitación
El dolor orofacial se puede reducir mediante la terapia física, con ejercicios de estiramiento y fortalecimiento de los músculos del rostro. También con terapias manuales es posible aliviar la tensión en la articulación temporomandibular.
Medicación y control del dolor
Con el uso de analgésicos de venta libre se puede tratar dolores leves o moderados. El dentista también puede recetar relajantes musculares para aliviar la tensión de los músculos de la cara.
Terapias complementarias y alternativas
Si la causa es estrés, poner en práctica técnicas de relajación como la meditación o la respiración profunda pueden resultar efectivas. Las terapias de calor o fríos, así como la acupuntura, también son tratamientos alternativos que pueden ayudar a aliviar el dolor, la tensión y la inflamación.
Tratamientos quirúrgicos
En pacientes con condiciones más severas, en quienes los tratamientos menos invasivos no han resultado efectivos o que el dolor se produce por problemas en la mordida o en la estructura ósea, se puede recurrir a una cirugía, como la cirugía ortognática o de la ATM.
Comparativa de tratamientos para el dolor orofacial

Recomendaciones para prevenir el dolor orofacial
Como especialistas en salud bucal, queremos darte algunas recomendaciones para prevenir el dolor orofacial.
- Higiene bucal y revisiones periódicas. Cepillarse los dientes dos veces al día y utilizar hilo dental, así como acudir al dentista al menos una vez al año, para un chequeo físico y una limpieza dental profesional es lo recomendado.
- Hábitos de vida saludables. Esto implica tener una alimentación balanceada, realizar ejercicio con frecuencia y mantener una postura adecuada.
- Poner en práctica técnicas de relajación y manejo del estrés.
- Uso de férulas o protectores bucales. Si tienes bruxismo o realizas deportes de contacto, es esencial utilizar férulas para reducir la tensión en los músculos de la cara.
Cuándo acudir al especialista
Signos de urgencia
Si presentas un dolor intenso que no cede con tratamientos caseros o analgésicos de venta libre, es importante que contactes con el dentista. Lo mismo ocurre si además del dolor presentas problemas para abrir o cerrar la boca, dolores de cabeza constantes, dolor de oído, inflamación en la cara o problemas de visión o audición.
Opciones de tratamiento interdisciplinario
Además del odontólogo, cuando hay dolor orofacial es posible que necesites acudir a un neurólogo si la causa es por ejemplo la neuralgia del trigémino. También si el problema ocurre por tensión muscular o por mala postura, un fisioterapeuta puede ayudar a mejorar la condición. Por último, un psicólogo o psiquiatra puede ser necesario en pacientes que presenten dolor orofacial debido al estrés o ansiedad.
Importancia de la detección temprana
Acudir a un dentista a tiempo, permite conseguir un diagnóstico oportuno y, por lo tanto, podrás recibir un tratamiento efectivo, evitando complicaciones y que el dolor empeore, convirtiéndose en una condición grave.
Recibir un diagnóstico a tiempo de dolor orofacial te permitirá conocer la causa, y en caso de que no sea un problema dental, podrás tratar la enfermedad subyacente y mejorar la condición con nuestros dentistas especializados.
Referencias:
- International Association for the Study of Pain https://www.iasp-pain.org/advocacy/global-year/orofacial-pain/
- https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0099239920309572#:~:text=2%20Dolor%20orofacial%20miofascial,no%20atribuible%20a%20otro%20trastorno.&text=Criterios%20diagn%C3%B3sticos:,A.&text=B.&text=DO.,1.&text=2.,-provocada%20por%20uno&text=D.&text=MI.,por%20otro%20diagn%C3%B3stico%20de%20ICOP.
- https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC7289192/












