Implantes Dentales | beOne Mastering Face
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Implantes Dentales

ATRÉVETE A SONREIR

Los implantes dentales son la mejor alternativa ante la pérdida de piezas dentales, ya que nos permiten recuperar la funcionalidad y estética de nuestra boca y ganar en calidad de vida. Cuando perdemos una o varias piezas dentales, es necesario actuar a tiempo, ya que corremos
 el riesgo de que el hueso se reabsorba. Si esto ocurre tendremos que realizar técnicas de regeneración ósea mas complejas para que el implante pueda tener estabilidad a largo plazo.

 

En beOne trabajamos con las técnicas más avanzadas en implantología oral para encontrar la mejor solución y que tu boca recupere su sonrisa y su forma original

¿Qué debo saber antes de someterme a un Implante Dental?

¿Cómo es un implante dental?

Los implantes dentales son piezas de titanio con forma de cono roscado que se colocan en el interior del hueso imitando la raíz del diente o dientes perdidos. En la superficie del implante que queda a ras del hueso existe una pequeña conexión sobre la que se coloca la corona del diente que tendrá el mismo aspecto que un diente natural

 

El titanio es un material inerte y 100% biocompatible que no presenta ningún tipo de riesgo para la salud. Se trata del mismo material que se utiliza para las prótesis de cadera, rodilla o las placas que utilizamos para las fracturas.

¿Cómo se coloca un implante dental?

La colocación del implante, a diferencia de lo que pueda parecer, es un procedimiento cómodo e indoloro para el paciente. A través de una pequeña incisión en la encía, se accede al hueso y mediante fresas especiales se realiza un pequeño agujero en el que se atornilla el implante.

¿Cuántos implantes hay que colocar?

El número de implantes que debemos colocar varía en función de cuantas piezas dentales tengamos que rehabilitar

 

PERDIDA DE UN SOLO DIENTE

Colocaremos un solo implante que sujetará la corona del diente.

PERDIDA DE VARIOS DIENTES ADYACENTES

Colocaremos dos o más implantes que nos permitan hacer un puente que sujete la prótesis. Por ejemplo si faltan tres dientes, podremos colocar 2 implantes en los extremos que sujeten los 3 dientes.

PERDIDA TODOS LOS DIENTES DE UNA ARCADA

En este caso, dependiendo de si queremos una prótesis fija o removible habrá que colocar más o menos implantes. Para una prótesis fija de toda la arcada normalmente necesitamos 6-8 implantes, para una prótesis removible (también llamada sobredentadura) colocaremos 2-4 implantes.

¿Qué tipo de anestesia se utiliza?

Cómo hemos comentado, la colocación de implantes dentales es un procedimiento cómodo para el paciente que se realiza en la mayoría de las veces con anestesia local en la consulta y el paciente puede hacer vida normal inmediatamente después de la intervención. En aquellos pacientes en los que se vayan a colocar un gran número de implantes o haya que hacer cirugía de regeneración ósea asociada, y el procedimiento vaya a ser de mayor duración, podemos optar por hacerlo en quirófano bajo anestesia general o sedación para mayor comodidad del paciente.

 

Además, en cualquier caso podemos optar a estas técnicas de anestesia general o sedación si el paciente lo desea para una mayor comodidad.

 

En beOne ofrecemos un tratamiento odontológico integrado en un ámbito hospitalario. Además de la clínica dental y consultas de cirugía maxilofacial situadas en la primera planta disponemos de la infraestructura necesaria para realizar procedimientos con sedación y anestesia general. Nuestro equipo multidisciplinar se compone no solo de ortodoncista, odontopediatra, endodoncista… sino también de Cirujanos Maxilofaciales y Anestesistas.

 

>> Más información sobre anestesia e implantes

¿Cuánto dura el tratamiento completo?

La duración es variable en función de si tenemos que aplicar técnicas de regeneración ósea o no. Como normal general, podemos decir que en los casos sin necesidad de regeneración, el proceso hasta tener la prótesis completa dura entre 3-6 meses. Durante este tiempo, el paciente no estará sin dientes, si no que utilizaremos prótesis provisionales que le permitirán hacer una vida prácticamente normal.

 

La secuencia habitual sería:

  1. Colocación de implante. El implante puede quedar escondido debajo de la encía o con un tornillo (tornillo de cicatrización) en función del tipo de prótesis provisional que vaya a llevar el pacinete
  2. 
Pasados 3-5 meses, se coloca un tornillo de cicatrización (si no se colocó inicialmete) para que la encía coja forma.
  3. Dos semanas después se toman las medidas para elaborar la prótesis definitiva a medida
  4. Colocación definitiva de la prótesis

 

¿Cómo es la recuperación tras la colocación de implantes?

Cómo en cualquier otro procedimiento, la recuperación va a depender de cada caso, pero en términos generales es una recuperación bastante cómoda y sencilla. Hay que decir que generalmente el postoperatorio es indoloro o presenta una leve molestias que cede con analgesia habitual.

 

Según el número de implantes que se coloquen o si se tienen que realizar técnicas de regeneración ósea asociada, puede presentarse una leve inflamación en los días siguientes e inclusos pequeños hematomas que cederán de forma progresiva con las recomendaciones que se le indicarán al paciente y que puede consultar en nuestra guía de recomendaciones para pacientes de implantología dental.

 

Será importante mantener una serie de cuidados en la dieta y en la higiene oral para facilitar el proceso de cicatrización, que también le serán explicadas por nuestro equipo.

 

Por lo demás el paciente podrá hacer una vida normal y reincorporarse a su actividad laboral, manteniendo unas precauciones

¿Por qué colocar implantes en lugar de prótesis convencionales?

En primer lugar vamos a diferenciar dos tipos de prótesis de las llamadas “convencionales”, que son las que se han utilizado hasta la aparición de los implantes:

  • Prótesis removibles: son aquellas que se pueden quitar y poner. Pueden ser de todos los dientes (completa) o de algunos dientes (parcial) y se apoyan sobre la encía y/o los dientes.

 

  • Prótesis fija: son aquellas que no pueden retirarse. Las prótesis convencionales fijas son las coronas y los puentes y van siempre apoyadas sobre dientes.

 

El inconveniente de estas prótesis convencionales es que de una manera u otra estamos alterando los dientes sanos para reponer los dientes ausentes. En el caso de las prótesis fija, los dientes sanos adyacentes a la zona sin dientes, se tendrán que tallar para hacerlos más pequeños y poder sujetar el puente y en caso de las prótesis removibles, tendrán enganches que apoyarán sobre dientes sanos y con el paso del tiempo terminarán provocando su desgaste. Además en el caso de las prótesis removibles, con el tiempo se va perdiendo hueso y las prótesis dejan de sujetarse bien.

 

Los implantes nos permiten reponer los dientes ausentes sin necesidad de tocar para nada los dientes sanos, al mismo tiempo que permiten mejorar la estabilidad de las prótesis y por tanto la comodidad para el paciente.

¿Me puedo colocar un implante si no tengo hueso?

Actualmente la rehabilitación dental con implantes es un procedimiento estándar con una tasa de éxito muy elevada siempre que las indicaciones del tratamiento sean correctas. No obstante, existen ciertas situaciones en las que la colocación de implantes dentales se ve dificultada por la presencia de un hueso deficiente tanto en el maxilar como en la mandíbula.

 

La pérdida de hueso o atrofia ósea maxilomandibular se produce como consecuencia de distintos mecanismos como la pérdida prematura de piezas dentarias, la enfermedad periodontal, el envejecimiento o traumatismos previos. La consecuencia final en cualquiera de los mecanismos es una pérdida de las dimensiones óseas, en altura y/o anchura, que impiden la colocación de implantes para la rehabilitación protésica.

 

Hoy en día y gracias al constante avance en el campo de la ingeniería tisular y al desarrollo de nuevos biomateriales, disponemos de diversas técnicas que nos permiten regenerar el hueso perdido y solventar hasta los casos más severos de atrofia ósea para poder rehabilitar con implantes a nuestros pacientes.

 

Dependiendo de la severidad de la atrofia ósea y de dónde esté localizada, recurriremos a una técnica u otra.

 

Entre las técnicas más utilizadas se encuentra la conocida elevación de seno maxilar que utilizamos para los casos de pérdida de altura ósea en los sectores posteriores del maxilar. Se trata de una técnica mímimamente invasiva y con resultados muy predecibles en la cual por medio de un pequeño acceso en la pared del seno maxilar podemos rellenar de hueso o biomaterial el suelo del seno maxilar aumentando así la altura ósea y permitiendo la colocación de implantes, que en muchas ocasiones pueden colocarse en el mismo acto, reduciendo así el tiempo total del tratamiento.

 

Otra de las situaciones que no encontramos con frecuencia es la pérdida de anchura del hueso, que ocurre tanto en el maxilar como en la mandíbula. Para solucionar este problema podemos aplicar distintos procedimientos como la colocación de biomateriales reconstruyendo la dimensión ósea pérdida y recubriendo todo como membranas de colágeno o mallas de titanio que permitan la integración de dicho material con el hueso del paciente. En casos más severos recurriremos a la obtención de hueso propio del paciente, obteniendo pequeños bloques óseos que serán fijados con tornillos, devolviendo la morfología tridimensional del hueso perdido. En otras situaciones podemos utilizar una técnica conocida como expansión ósea en la cual mediante un pequeño corte en el hueso y la ayuda de expansores, ganaremos la anchura suficiente para poder colocar los implantes.

 

Junto con estas técnicas descritas, una de las novedades más recientes y que mejores resultados está dando es la aplicación del plasma rico en plaquetas propio del paciente. En esta técnica, mediante un procedimiento tan sencillo como una extracción sanguínea del paciente, similar a la realizada para una analítica convencional, podemos obtener plasma rico en plaquetas que aporta factores de crecimiento que contribuyen a mejorar la regeneración y la cicatrización de los tejidos.

 

Además de las técnicas de regeneración ósea, disponemos de un tipo especial de implantes llamados implantes cigomáticos, que cómo su propio nombre indica, son implantes que van anclados al hueso cigomático situado a nivel del pómulo. Se trata de unos implantes de mayor longitud que nos permite alcanzar el hueso cigomático, no expuesto a los procesos de atrofia ósea descritos, y que nos permite rehabilitar a pacientes en los que la pérdida de hueso maxilar es prácticamente completa y por lo tanto no podemos aplicar métodos de regeneración.

 

En resumen, gracias a todos los procedimientos descritos, a día de hoy tenemos soluciones para todos los casos, incluyendo las atrofias óseas más severas. En nuestra unidad de Cirugía Maxilofacial y Odontología del hospital Vythas Pardo de Aravaca, contamos con los mejores profesionales que podrán estudiar de forma individualizada a cada paciente y ofrecerle las técnicas que más se adapten a su situación para conseguir siempre el mejor resultado con las mayores garantías.

 

>> Consulte el documento “Regeneración ósea y estabilidad a largo plazo”

¿Puedo rechazar los implantes?

Ésta es una pregunta que nos suelen hacer los pacientes. Lo primero que hay que decir es que el rechazo de los implantes no existe. En Medicina hablamos de rechazo cuando nos referimos a los trasplantes de órganos. El rechazo consiste en una respuesta del sistema inmunológico contra algo que no reconoce como propio.

 

En los implantes no existe tal rechazo porque están fabricados en titanio que es un material 100% biocompatible e inerte y por lo tanto el organismo no va a reaccionar contra él.

 

No obstante, eso no quiere decir que no puedan existir pequeñas complicaciones con los implantes que, por otro lado normalmente son poco frecuentes y de carácter leve.

 

Cómo en cualquier cirugía se pueden producir pequeñas infecciones que se resuelven con tratamiento antibiótico o pequeños sangrados que ceden con las medidas recomendadas al paciente durante el postoperatorio.

 

Una de las situaciones que se puede producir con los implantes es que no se produzca la unión del mismo con el hueso del paciente. Esto en ningún momento es un rechazo ni compromete la salud del paciente. Los implantes se unen mecánica y químicamente al hueso y es lo que conocemos como osteointegración. Muy rara vez, y en pacientes con huesos de muy mala calidad, se produce una ausencia de osteointegración que nos obliga a quitar el implante. En estos casos no está todo perdido, simplemente hay que esperar a que cicatrice el hueso, en algunos casos aplicar alguna de las técnicas de regeneración ósea descritas en el apartado anterior y podremos volver a colocar el implante

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