Publicado por Dr Pedro M Losa: 16/05/2025
Ultima actualización de este artículo: hace 11 meses por Dr Jorge Guiñales
Cuando la mandíbula no se desarrolla de manera equilibrada respecto al maxilar, se generan problemas estéticos y funcionales. Maloclusión, dolor en la articulación temporomandibular y apnea del sueño son parte de las consecuencias. Para corregirlo se recurre a la cirugía ortognática clase 2. A continuación explicamos en qué consiste este tratamiento.
Cirugía ortognática clase 2: definición y objetivos
La maloclusión de tipo II es una condición en la que la mandíbula se encuentra en una posición más retraída en relación con el maxilar superior. A este desequilibrio también se le conoce como retrognatia mandibular.
La cirugía ortognática clase 2 es el procedimiento mediante el cual se corrige la retrognatia mandibular. Como resultado se consigue mayor armonía facial. Además, rectifica la maloclusión y los problemas de respiración provocados por este desequilibrio.
Los objetivos de esta cirugía ortognática son:
- Corregir la mordida: lograr que los dientes superiores e inferiores encajen de manera adecuada.
- Mejorar la estética facial: al corregir la retrusión mandibular se armonizan las proporciones faciales. En algunos casos se corrige también la prominencia maxilar.
- Optimizar la función: facilitar la masticación, el habla y la respiración.
- Aumentar la confianza: después de la cirugía, los pacientes ven mejoras en su autoestima y la percepción de la imagen corporal.
Diferencias entre clases de maloclusión
Esta cirugía corrige, en específico, la maloclusión de clase II. En este sentido, es importante entender la diferencia entre los distintos tipos de maloclusión. A saber:
- Clase I: los dientes están bien alineados, pero puede haber apiñamiento o espaciamiento.
- Clase II: cuando la mandíbula está retraída en relación con el maxilar superior.
- Clase III: en este caso, la mandíbula está adelantada en relación con el maxilar superior.
Indicaciones y diagnóstico
Un cirujano debe evaluar al paciente para determinar si este es el procedimiento adecuado. En caso de que se diagnostique la maloclusión se debe decidir cuál es el mejor tratamiento. Hay casos en los que será necesario intervenir sólo la mandíbula; en otros más severos será necesaria una cirugía ortognática bimaxilar.
¿Cuándo se recomienda la cirugía clase 2?
La retrognatia mandibular puede provocar problemas severos que afectan la calidad de vida del paciente. La condición más evidente que se trata con la cirugía ortognática clase 2 es la maloclusión severa, es decir, que no puede corregirse sólo con ortodoncia.
También será necesaria la cirugía cuando este desajuste en los maxilares provoque dificultad para masticar, hablar o respirar. Asimismo, la cirugía ortognática se recomienda cuando puede ayudar a mejorar las vías respiratorias y reducir los síntomas de la apnea obstructiva del sueño.
Evaluación clínica y estudios necesarios
El proceso de diagnóstico incluye un examen clínico en el que se evalúan la mordida, la estructura facial y la función de la mandíbula. Para un análisis más preciso se solicitan radiografías cefalométricas y panorámicas que muestran con mayor detalle la estructura ósea y la relación entre los maxilares.
Las tomografías también permiten obtener una imagen tridimensional de los huesos faciales. Por último, las impresiones de los dientes y las fotografías ayudan a planificar mejor la cirugía, así como documentar los cambios.

Procedimiento quirúrgico
Una cirugía exitosa requiere una planificación cuidadosa, además de un cirujano con experiencia en este tipo de procedimiento. La preparación previa y las técnicas que se apliquen son determinantes en el resultado.
Preparación preoperatoria
Previo a la cirugía ortognática clase 2 se puede necesitar un tratamiento de ortodoncia prequirúrgica. Esto permitirá alinear los dientes para asegurar que encajen de manera correcta después de la cirugía.
El cirujano hará un examen completo para asegurarse de que el paciente está en condiciones óptimas para el procedimiento. Asimismo, suspenderá el uso de medicamentos, como anticoagulantes, antes de la cirugía; para ello es importante estar en comunicación con el médico de cabecera.
Previo a la cirugía, el paciente debe ayunar durante al menos 8 horas.
Técnicas quirúrgicas empleadas
Las técnicas quirúrgicas más comunes para corregir la maloclusión clase 2 incluyen la osteotomía sagital de la mandíbula, que consiste en cortar y reposicionamiento la mandíbula para adelantarla. Si es necesario reposicionar el maxilar superior, se hace a través de una osteotomía Le Fort I.
También hay ocasiones en las que se realiza una mentoplastia o cirugía del mentón para mejorar la proyección y la armonía facial.
Duración y etapas de la cirugía
La cirugía puede durar entre dos y cinco horas, dependiendo de la complejidad del caso. El cirujano comienza haciendo las incisiones dentro de la boca para acceder a los huesos maxilares. Luego, se hace la osteotomía, mediante la que se realizan cortes precisos en los huesos.
Después de los cortes, los huesos se reposicionan y, una vez que están en la posición deseada, se fijan con placas y tornillos de titanio. Por último, se cierran las incisiones con suturas.
Beneficios y riesgos
Mejoras funcionales y estéticas
Los beneficios de la cirugía ortognática clase 2 a nivel estético y funcional incluyen:
- Corrige la sobremordida, permitiendo una distribución más uniforme de las fuerzas al masticar. De este modo, también reduce el riesgo de desgaste dental y problemas de la ATM.
- Facilita la masticación y la deglución al lograr una mordida correcta.
- Corregir el retrognático mandibular puede abrir las vías respiratorias, mejorando la respiración y aliviando la apnea del sueño en algunos casos.
- Armoniza el perfil facial al proporcionar una apariencia más equilibrada y atractiva.
- Mejora la proyección del mentón.
Posibles complicaciones y cómo prevenirlas
Todo tratamiento quirúrgico conlleva ciertos riesgos que el cirujano se encargará de explicar al paciente. Los problemas comunes a otras cirugías incluyen hemorragias, infección y problemas de cicatrización.
Los riesgos propios de la cirugía ortognática clase 2 incluyen daños en los nervios que proporcionan sensibilidad a la mandíbula y el labio, y problemas con la ATM.
Estos y otros riesgos se pueden prevenir si se elige un cirujano maxilofacial con experiencia. Además, se deben seguir las instrucciones pre y posoperatorias del médico.
Recuperación y cuidados posoperatorios
La recuperación exitosa de la cirugía requiere del compromiso del paciente para seguir las indicaciones del cirujano. Este proceso es gradual y dura alrededor de un año.
Durante las dos primeras semanas habrá hinchazón y dolor, que se controlará con medicamentos. El paciente debe descansar y seguir una dieta líquida.
Desde la segunda hasta la sexta semana la hinchazón disminuye y mejora la apertura bucal. Se pasa a una dieta blanda y se inician los ejercicios de rehabilitación para mejorar la movilidad mandibular.
La hinchazón residual desaparece por completo a partir de la sexta semana y la función mandibular se normaliza. Se continúa con la ortodoncia posquirúrgica para refinar la oclusión dental.
Para una recuperación óptima de la cirugía ortognática clase 2 hay que seguir la dieta recomendada y mantener una higiene bucal rigurosa. Las compresas frías ayudarán a controlar la hinchazón. Sigue estas y otras indicaciones de tu cirujano.








