Publicado por Dr Pedro M Losa: 28/01/2025
Ultima actualización de este artículo: hace 2 años por Dr Jorge Guiñales
Los implantes dentales con sedación son frecuentes en aquellos pacientes que tienen mayor grado de ansiedad y personas más aprehensivas. Aunque los implantes dentales son 100 % indoloros, algunos pacientes experimentan miedo y ansiedad ante el procedimiento. Veamos algunas consideraciones de la sedación en la odontología.
¿Qué es la sedación en odontología?
La sedación es un término genérico que se refiere a la administración de una serie de fármacos que producen una relajación generalizada del paciente. En algunos casos, esta relajación produce una pérdida temporal de la conciencia, es decir, una especie de somnolencia que permite al paciente la máxima relajación.
En tratamientos secillos se puede recurrir a la sedación en consulta, la cual se hace con medicación intravenosa. Sin embargo, en procedimientos más grandes o cuando el paciente así lo pide se utiliza la sedación en hospital que implica el uso de anestesia general.
Existen diferentes niveles de sedación, según el grado de conciencia del paciente:
- Sedación leve: en este estado la persona está tranquila y relajada, pero está consciente y es y capaz de responder a preguntas o seguir instrucciones. El paciente respira por sí solo y mantiene sus reflejos.
- Sedación moderada: el paciente está menos consciente que en el estado anterior, pero aún responde a estímulos por voz. También mantiene un nivel seguro de respiración y presión arterial.
- Sedación profunda: se utiliza en procedimientos más invasivos o dolorosos. Es un estado en el que la persona está dormida y no responde a estímulos. El paciente puede respirar por sí solo; sin embargo, sus funciones vitales son monitoreadas de cerca.
Tipos de sedación utilizados en procedimientos dentales
En los tratamientos odontológicos se utiliza con mayor frecuencia la sedación moderada, también conocida como sedación consciente. De esta manera, el paciente contribuye con el dentista y puede responder a sus instrucciones, aunque es probable que necesite alguna estimulación tactil.
La sedación se puede aplicar vía intravenosa, a través de una sonda que lleva los medicamentos al torrente sanguíneo. Los efectos de este método son muy rápidos.
Otro método común es la inhalación de gases que relajan al paciente y ayudan a controlar el dolor. El paciente permanece despierto y puede respirar por su cuenta.
También se puede suministrar el sedante vía oral, a través de una pastilla. Sin embargo, la acción de este método es más lenta que en los anteriores.
Diferencias entre sedación consciente y anestesia general
La diferencia principal entre la sedación y la anestesia general es el estado de conciencia del paciente. En el primer caso, el paciente permanece en un estado de relajación profunda, pero sigue estando consciente. Mientras que con la anestesia general entra en un sueño profundo y permanece incosciente durante el procedimiento.
También se diferencian en que la anestesia general bloquea el dolor por completo, no así la sedación consciente.
¿Por qué se aplica sedación en los implantes dentales?
Un implante dental es el tratamiento más eficaz para sustituir la pérdida de una pieza dental. Es un procedimiento quirúrgico indoloro y de pronta recuperación.
A pesar de ser un procedimiento libre de dolor, algunos pacientes pueden tener mayores grados de aprehensión o temor. El fenómeno llamado odontofobia, es muy común en pacientes de todas las edades y consiste en un miedo exagerado a los tratamientos odontológicos.
Aún en pacientes que no presentan odontofobia, la ansiedad durante un tratamiento más profundo como el implante dental puede ser mayor. Por ello, muchos especialistas recomiendan la sedación asistida como una forma ideal de reducir el estrés producido por el tratamiento.
Beneficios de la sedación en la colocación de implantes dentales
Si bien, la razón principal por la que se recurre a la sedación es para reducir la ansiedad durante el tratamiento, también hay otros motivos. La sedación en implantes dentales ayuda al paciente a:
Reducción de la ansiedad y el miedo
Los efectos de los medicamentos sedantes ayudan a alcanzar un menor grado de inhibición y conciencia, lo que maximiza la relajación. Esta relajación inhibe los neuroreceptores del miedo y ayudan al paciente a sentirse más confiado.
Mayor comodidad durante el procedimiento
Los pacientes con mayor ansiedad suelen tener más tensión muscular, acelerar los latidos cardíacos y afectar la respuesta consciente. Al estar más relajados, el procedimiento se hace más confortable y con menor carga emocional.
Posibilidad de realizar múltiples procedimientos en una sola sesión
Hay pacientes que requieren más de un implante dental, por ejemplo, cuando se coloca la dentadura fija sobre implantes. Esto puede generar mayor ansiedad, pero la sedación permite que se relajen durante el tiempo que dure la colocación de los implantes. Además, el odontólogo puede aplicar algún otro tratamiento que sea necesario.
Mejora la eficacia del cirujano
Un paciente en constante tensión suele ser menos colaborador con el procedimiento, creando movimientos bruscos, tensión de la mandíbula o incluso de todo el cuerpo. Estos movimientos repentinos pueden afectar la precisión y eficacia del cirujano en una intervención que requiere máxima concentración.
Mejora la calidad del tratamiento
En base a lo anterior, un paciente más relajado le da al especialista un mejor campo visual, mayor capacidad de maniobra y una mayor precisión. Todos estos elementos crean las bases para un tratamiento más preciso, eficaz y por ende, de mayor calidad a largo plazo.
Reducción de la sensibilidad
La sedación ayuda a pacientes con mayor sensibilidad a inhibir las terminaciones nerviosas de los tejidos bucodentales. Por ende, la sensibilidad se reduce de manera significativa durante el procedimiento.
Aceleración de la recuperación
Los pacientes con mayor grado de ansiedad suelen tener una mayor tensión en la articulación temporomandibular. Esta tensión exagerada crea mayor presión sobre el implante, lo que puede ralentizar el proceso de cicatrización y alargar la fase de recuperación.
¿Quiénes son candidatos para la sedación en implantología?
Aunque la colocación de implantes es un procedimiento que no genera mayores molestias, hay algunos pacientes que requieren sedación.
Es el caso de aquellos que sufren de miedo intenso a los dentistas. Para ellos la idea de acudir a una cita dental puede provocar ansiedad y, en algunos casos, llevar a evitar el tratamiento. La sedación permite que se mantengan relajados.
Asimismo, la sedación contribuye a que los pacientes con baja tolerancia al dolor se sientan cómodos durante el tratamiento.
Cuando se requieren múltiples implantes o el paciente se somete a procedimientos complejos, la sedación ayudará a que se relaje y que el dentista trabaje de manera más eficiente.
Contraindicaciones de la sedación en odontología
Dependiendo del tipo de sedación existen diferentes contraindicaciones que se determinan por parte de los especialistas médicos y odontológicos. En términos generales, la sedación leve y moderada suelen tener mínimas contraindicaciones, como:
- Alergias a los fármacos usados en la sedación.
- Embarazo y lactancia.
- Enfermedades cardiovasculares graves.
- Enfermedades pulmonares crónicas.
- Hipertensión arterial y diabetes no controladas.
- Trastornos de la coagulación sanguínea.
- Trastornos hepáticos o renales graves.
Posibles efectos adversos de la sedación en implantes dentales
Por lo general, los efectos de la sedación suelen ser temporales y se sintetizan de manera muy rápida por el organismo. Dependiendo del tipo de sedación, el efecto de los fármacos puede ser más o menos prolongado.
Algunos de los efectos más comunes son:
- Somnolencia y letargo.
- Mareo, náuseas y vómito.
- Cefaleas (dolores de cabeza).
- Dificultad respiratoria.
- Reacciones alérgicas cutáneas.
Estos efectos disminuyen con el paso de las horas hasta desaparecer por completo. En las sedaciones leves, la sensación de mareo o somnolencia suele durar pocos minutos y en la anestesia general puede ser un poco más prolongada. En todos los casos, el cirujano como los especialistas en anestesia de beOne realizan una monitorización profunda del paciente hasta su recuperación total.
Recomendaciones después de una sedación
Aunque las indicaciones pre y posoperatorias son totalmente personalizadas, por lo general, después de un procedimiento de implantes dentales con sedación, se recomienda:
- Estar acompañado de un familiar o una persona de confianza.
- No conducir u operar maquinarias en las siguientes horas.
- No ingerir alcohol o drogas.
- No hacer actividades físicas de riesgo que requieran mayor precisión o habilidades físicas y cognitivas.
- Seguir las indicaciones del cirujano y/o anestesista en cuanto al cuidado de la zona, ingesta de alimentos y medidas de higiene.
La mayor recomendación posterior a la colocación de implantes dentales con sedación es asistir a las consultas de seguimiento posoperatorio con el especialista. Estas consultas son fundamentales para comprobar que no existan efectos secundarios del procedimiento y que todo evolucione de acuerdo a lo planificado.







