Publicado por Dr Pedro M Losa: 19/07/2024
Ultima actualización de este artículo: hace 2 años por Dr Jorge Guiñales
La mordida cruzada posterior es uno de los trastornos de oclusión más frecuentes en pacientes de todas las edades. Surge cuando los dientes posteriores de la mandíbula superior se cierran por dentro de las piezas de la mandíbula inferior. Es relativamente común, por eso hoy queremos hablarte de las soluciones para la mordida cruzada posterior.
Existen diferentes estadios de esta maloclusión que puede afectar la salud bucodental del paciente. En algunos casos, la mordida cruzada posterior puede ser causante de enfermedades dentales producto de una higiene deficiente. En casos más graves, el estadio de la maloclusión puede generar un aumento de la tensión de la articulación temporomandibular, que deriva en dolor.
Por otro lado, la mordida cruzada unilateral y bilateral, afecta la simetría facial con consecuencias funcionales en la masticación, respiración y el habla. Adicionalmente, puede generar alteraciones estéticas importantes en sus grados más acentuados.
Para cada tipo de maloclusión existe un tratamiento odontológico eficaz. En los casos más leves, los tratamientos de ortodoncia pueden generar el movimiento necesario para corregir el desbalance. Sin embargo, los casos más graves requieren de un tratamiento quirúrgico, como la cirugía ortognática.
En beOne atendemos muchos pacientes con trastornos en la oclusión de la mordida y la mordida cruzada posterior es una de las más comunes. Aún así, existen algunas dudas sobre el trastorno y su tratamiento que es importante despejar.
¿Qué es la mordida cruzada posterior?
La mordida cruzada posterior es una maloclusión en la que se evidencia que los dientes posteriores superiores e inferiores no están alineados o no encajan al cerrar la boca, debido a que el ancho del arco de arriba es de tamaño distinto al de abajo.
En la mordida cruzada los dientes superiores se ven en una posición muy afuera con respecto a los dientes inferiores; además, la superficie de masticación de los dientes de arriba y los de abajo, ubicados en la parte posterior, no hacen contacto. Lo cual en una mordida alineada no ocurre, ya que cada diente de arriba debe tocar el diente inferior para que la fuerza para masticar y apretar se distribuya de manera uniforme.
¿Cuáles son las causas de la mordida cruzada posterior?
Los trastornos de la simetría dental tienen múltiples orígenes que pueden manifestarse a cualquier edad del desarrollo dental. En algunos casos, la mordida cruzada posterior se desarrolla por factores genéticos hereditarios.
Estos factores pueden generar malformaciones maxilares como:
- Hipoplasia maxilar: En este caso, el maxilar superior tiene un menor desarrollo con una forma pequeña y/o estrecha.
- Hiperplasia mandibular: Este es el caso contrario, en el que la mandíbula se ha desarrollado en exceso creando un hiperdesarrollo anatómico.
En algunos pacientes, se pueden apreciar ambos casos de malformación maxilar en simultáneo.
Asimismo, algunos malos hábitos y factores idiosincráticos pueden crear la aparición de este trastorno de la oclusión mandibular. Los factores externos más frecuentes suelen ser:
- Uso exagerado de chupetes y biberones .
- Succión prolongada del dedo.
- Pérdida retrasada de los dientes de leche.
- Pérdidas dentales.
- Fracturas mandibulares.
- Dientes con crecimiento en la posición incorrecta.
Los malos hábitos y trastornos externos pueden exacerbar la predisposición genética. En algunos casos, el diagnóstico temprano puede solucionar la mordida cruzada posterior y reducir sus efectos de manera eficaz. No obstante, en muchos pacientes de todas las edades, la única vía de solución viable es la cirugía maxilofacial en Madrid.
Tratamiento de la mordida cruzada posterior en niños
Uno de los mayores beneficios de la consulta odontológica desde las edades más tempranas, es la detección a tiempo de trastornos dentales. La revisión continua del especialista permite diagnosticar malformaciones como la mordida cruzada posterior a edades más tempranas.
En niños, el tratamiento de expansión palatina y técnicas de ortodoncia pueden crear el espacio necesario para corregir muchos casos de maloclusión. Es importante comprender que el diagnóstico temprano no condiciona la necesidad de corrección quirúrgica.
Los casos de mordida cruzada más severos o aquellos causados por traumatismos, suelen necesitar una cirugía ortognática como vía de solución.
¿Cómo es la cirugía de corrección de la mordida cruzada para adultos?
En hombres y mujeres adultos, la corrección de la mordida cruzada posterior suele ser un poco más compleja que en la infancia. El desarrollo de la maloclusión, por lo general, afecta de manera más pronunciada la simetría mandibular.
En los estadios más severos del trastorno, la falta de armonía de la estructura bucodental causa hipertensión de la articulación temporomandibular. Esta tensión exagerada puede afectar al paciente de manera negativa con molestias y en algunos casos, dolor.
Adicionalmente, la falta de alineación puede afectar la eficacia de la higiene dental, siendo un factor recurrente en la aparición de caries y gingivitis. Estas enfermedades crean círculos viciosos que aumentan el disconfort del paciente, en ocasiones, a grados casi insoportables.
La cirugía ortognática es una solución eficaz, rápida y con efectos a largo plazo. Esta cirugía consiste en una recolocación del maxilar para crear una mayor simetría con su antagonista.
Esta maniobra crea una mejor oclusión, lo que incide directamente en una mejoría casi inmediata de las molestias causadas por el exceso de tensión. La ATM se relaja, lo que reduce los dolores y la afectación en la higiene, respiración, masticación y el habla.
Del mismo modo, la alineación producto de la cirugía crea una mejoría en la simetría facial con efectos estéticos positivos. El postoperatorio de la cirugía de corrección de mordida cruzada posterior suele ser corto, indoloro y con pocas o ninguna limitación.
Otras opciones de tratamiento para la mordida cruzada posterior
Brackets
Los brackets son un tratamiento de ortodoncia común para pacientes con mordida cruzada posterior leve o moderada. Debido a la presión que estos dispositivos ejercen sobre los dientes, es posible moverlos a una nueva posición que el ortodoncista considera correcta.
Hay diferentes opciones como los de metal, los de cerámica, los invisibles, autoligables, entre otros.
Expansores de paladar
Este tipo de aparatos son efectivos para la mordida cruzada posterior, y es uno de los tratamientos más utilizados para esta condición, porque se fija en los dientes superiores y se apoya en el paladar con el objetivo de ampliar la arcada superior.
Un expansor de paladar fijo se soporta en los molares superiores y se va ajustando progresivamente para ensanchar el paladar. Se coloca por varios meses hasta lograr un tamaño de la arcada que permita la alineación de la dentadura.
Aparato extraoral
Al igual que los brackets los aparatos extraorales se utilizan para mover los dientes hacia una dirección determinada, de acuerdo a lo considerado por el especialista. La diferencia es que la fuerza se ejerce gracias a un casco o banda que se coloca sobre la cabeza y que va unido a los aparatos o dientes con unas bandas.
Extracción de dientes
Una exodoncia puede ser una solución para aquellos pacientes que necesitan mayor espacio en la boca. Extraer uno o más dientes permite que haya más lugar para que el resto se puedan mover hacia la nueva posición.
Por lo general, la extracción requiere complementarse con otro tratamiento como los expansores de paladar o brackets para poder corregir la mordida cruzada.
Restauraciones dentales
Las restauraciones dentales no son en sí mismas un tratamiento para corregir la mordida cruzada posterior.
Se puede optar por las restauraciones dentales en casos que existan dientes dañados, rotos o muy desgastados por causa de la mordida cruzada, pero se requiere un tratamiento de ortodoncia adicional.
Ortodoncia invisible
La ortodoncia invisible permite mover los dientes hacia una posición adecuada mediante el uso de alineadores transparentes personalizados. Esta opción es efectiva para casos leves o moderados.
Además, su efectividad depende del compromiso del paciente, ya que deben utilizarse de forma correcta, de acuerdo a las indicaciones médicas.
Como en todos los trastornos dentales, la consulta regular con el especialista es la clave de detección y tratamiento temprano de patologías dentales. Consultar con el odontólogo de manera regular puede resolver este y muchos trastornos de manera más eficaz.








