Publicado por Dr Pedro M Losa: 04/08/2025
Ultima actualización de este artículo: hace 10 meses por Dr Jorge Guiñales
Si alguna vez has sentido un clic al abrir la boca o dolor cerca de la mandíbula, es posible que los cóndilos mandibulares tengan problemas. Estos pequeños componentes de tu mandíbula son clave para hablar y masticar. Te contaremos todo lo que necesitas saber sobre ellos: qué son, cómo funcionan, qué problemas pueden surgir y cómo tratarlos. Así entenderás cómo cuidar esta parte tan importante de tu cuerpo.
¿Qué son los cóndilos mandibulares?
Los cóndilos mandibulares son las secciones redondeadas de la mandíbula que se unen al cráneo mediante la articulación temporomandibular (ATM). Se sitúan justo debajo de tus oídos, en los extremos superiores de la mandíbula. Funcionan como las bisagras de una puerta, permitiendo que tu boca se mueva sin problemas. Sin ellos, no podrías abrir la boca para hablar o comer.
Funciones principales en la articulación temporomandibular
Los cóndilos son la mano derecha de la articulación temporomandibular, ya que permiten movimientos esenciales como abrir y cerrar la boca, masticar, hablar y bostezar. Son el punto de apoyo para que la mandíbula se abra y cierre suavemente.
Además, trabajan en conjunto con los músculos y ligamentos para mantener todo en equilibrio. Si algo falla en los cóndilos, notarás molestias al mover la boca o incluso dolores de cabeza.
Patologías comunes del cóndilo mandibular
En ciertas ocasiones, los cóndilos mandibulares pueden presentar problemas que afectan tu calidad de vida. Aquí te mostramos las afecciones más frecuentes para que estés atento.
Hiperplasia condilar (crecimiento excesivo)
La hiperplasia condilar sucede cuando uno o ambos cóndilos crecen más de lo normal, lo que puede causar asimetrías faciales o problemas al morder. Los síntomas incluyen dolor en la mandíbula, dificultad para cerrar y abrir la boca correctamente o incluso un cambio en la forma de tu rostro.
Las causas suelen estar asociadas a factores genéticos, hormonales o traumatismos. Si notas algo inusual, consulta a uno de nuestros especialistas en cirugía ortognática para un diagnóstico adecuado.
Reabsorción condilar progresiva
La reabsorción condilar se refiere a un proceso en el que los cóndilos de la mandíbula se deterioran con el paso del tiempo, lo que puede generar dolor, ruidos al mover la boca o una mordida que no está bien alineada. Trastornos autoinmunes, rechinar de dientes (bruxismo) o desajustes hormonales suelen ser las causas asociadas.
Fractura del cóndilo mandibular
Un impacto fuerte, como un accidente o una caída, puede romper el cóndilo. Esto causa un dolor intenso, hinchazón y dificultad para mover la mandíbula. En ciertos casos, puede ser necesaria una cirugía, pero en otros, un tratamiento conservador es suficiente.
Para evitarlo, si practicas deportes de contacto, asegúrate de usar siempre protección.
Luxación del cóndilo y complicaciones asociadas
La luxación sucede cuando el cóndilo se desplaza de su posición en la ATM, lo que puede ocurrir al abrir la boca en exceso o debido a un golpe. Te darás cuenta de que no puedes cerrar la boca o experimentarás un dolor intenso. Si no se atiende a tiempo, puede provocar problemas como lesiones en los ligamentos o desgaste del cóndilo.

Diagnóstico y técnicas complementarias
Para entender qué sucede con tus cóndilos, los expertos utilizan diferentes herramientas. Aquí te explicamos cómo lo hacen.
Estudios de imagen: resonancia, tomografía y condilografía
Las resonancias magnéticas y las tomografías son fundamentales para observar el estado de los cóndilos y determinar si la ATM ha tenido algún problema. La condilografía, en cambio, estudia el movimiento de la mandíbula en tiempo real. Estas pruebas son útiles para identificar desde fracturas hasta desgastes.
Evaluación clínica y funcional de la ATM
Un especialista examinará tu mandíbula, observará cómo abres y cierras la boca y determinará si hay chasquidos o dolor. También podría pedirte que describas tus síntomas para tener una mejor idea del problema.
Relación céntrica y posición condilar ideal en odontología
La relación céntrica es la mejor posición para los cóndilos cuando la mandíbula está en reposo. Si no están bien alineados, podrías tener problemas al morder o hasta dolores de cabeza. Un dentista que se especializa en ATM puede ayudarte a solucionar esto.

Tratamiento y manejo
No hay motivo de preocupación si tienes molestias en los cóndilos mandibulares, la mayoría de las condiciones que mencionamos son susceptibles de ser tratadas. Aquí te dejamos las alternativas más comunes.
Aproximaciones conservadoras: fisioterapia, férulas, bótox
Para casos no tan graves, la fisioterapia puede ser efectiva para relajar los músculos de la mandíbula, y las férulas dentales ayudan a mantener estable la ATM. En ciertos casos, se recurre a al bótox para aliviar la tensión muscular que causa el bruxismo.
Estos tratamientos son una excelente opción si quieres evitar las cirugías.
Terapia ortopédica y ortodoncia en casos de desequilibrio
Si existe un desajuste en la mordida, la ortodoncia (como los brackets) o aparatos ortopédicos pueden corregir la ubicación de los cóndilos. Esta opción es útil para casos de hiperplasia o reabsorción leve.
Intervención quirúrgica
En casos más complicados, como la hiperplasia condilar severa o fracturas del cóndilo, puede que se necesite una cirugía. La condilectomía retira parte del cóndilo, mientras que la cirugía ortognática se encarga de corregir la posición de la mandíbula.
Estos procedimientos son muy eficaces, pero requieren un diagnóstico preciso y un equipo especializado.
Prevención y cuidado del cóndilo mandibular
Cuidar de tus cóndilos es más sencillo de lo que crees. Aquí te dejamos algunos consejos útiles.
Hábitos a evitar
Rechinar los dientes, conocido como bruxismo, y masticar objetos como lápices o hielo pueden afectar los cóndilos. Intenta manejar el estrés y consulta con un dentista por una férula dental si tiendes a apretar los dientes mientras duermes.
Recomendaciones de higiene bucal y postura
Cuidar tu higiene bucal ayuda a evitar infecciones que pueden afectar la ATM. También, mantener una postura correcta alivia la tensión en la mandíbula.
Ejercicios de relajación y seguimiento profesional
Haz ejercicios de relajación, como masajes suaves en la mandíbula o estiramientos. Igualmente, es clave que te hagas chequeos regulares con el dentista o un especialista en ATM para detectar cualquier problema a tiempo.
Conclusión y recomendaciones finales
Los cóndilos mandibulares son piezas clave de la ATM, y son los que te permiten masticar, hablar y expresarte. Si fallan debido a desplazamientos, dolor, artritis o fracturas, provocadas por bruxismo, traumatismos o enfermedades autoinmunes, podrías experimentar síntomas como chasquidos o rigidez que pueden afectar tu vida diaria.
Con un diagnóstico experto y soluciones como ejercicios mandibulares, antiinflamatorios o férulas, o una cirugía ortognática, puedes volver a sentirte bien.







