Publicado por Dr Pedro M Losa: 26/09/2025
Ultima actualización de este artículo: hace 11 meses por Dr Jorge Guiñales
Conocer las partes que componen nuestra boca, así como su funcionamiento y para qué nos sirven, nos permite darnos cuenta cuando algo no anda bien. Es por esta razón que a continuación explicamos con detalle todo lo relacionado con las glándulas parótidas, pasando por su anatomía, funciones, patologías y tratamientos.
¿Qué son las glándulas parótidas?
Las glándulas parótidas son las más grandes de las glándulas salivales que se encuentran en la boca, después de la submandibular y la glándula sublingual. Están ubicadas debajo y frente a las orejas en ambos lados de la cara. Su función principal es secretar saliva.
Ubicación anatómica y relaciones vecinas
Específicamente se encuentran en la zona preauricular, es decir, delante y debajo del pabellón auricular; dentro del triángulo submandibular y digástrico del cuello. Los nervios faciales salen de estas glándulas, que son los responsables del movimiento de la frente, de levantar las cejas, cerrar los párpados y del movimiento de la comisura de las orejas.
Función principal y tipo de secreción
La función de las glándulas parótidas es producir saliva en conjunto con las glándulas submaxilar y sublingual. También son responsables de liberar amilasa, proteína que contribuye con la digestión del almidón.
Importancia clínica para odontología y cirugía facial
Estas glándulas son importantes debido a que la infección viral que las ataca es la que produce las conocidas paperas. Además, producen la saliva que es esencial para una salud bucal óptima, mantiene la humedad de la boca, permite deglutir y tragar los alimentos, y la saliva también evita infecciones en la boca porque disminuye las bacterias que se acumulan.
Anatomía detallada de la glándula parótida
Las glándulas parótidas están conectadas a un conducto llamado Stensen, que llevan la saliva hasta las muelas superiores, y tienen forma de una pirámide invertida. Se extiende desde el músculo masetero hasta la parte de atrás de la mandíbula.
- División en lóbulos (superficial y profundo), que a su vez se encuentran divididos por el nervio facial y la vena facial posterior.
- Fascias, cápsula y extensión anatómica. Es de color amarillento, cubierta con una cápsula de tejido conectivo de con coloración rosada, que le da soporte a la estructura. Su tamaño puede ser de aproximadamente 5,8 cm de longitud y 3,4 cm de ancho y puede pesar entre 25 y 30 gramos.
- Conducto parotídeo o de Stenon. Es el conducto a través se mueve la saliva hacia la cavidad oral
- Vascularización. El flujo de sangre ocurre a través de la arteria carótida externa y sus ramas y se drena la sangre a través de la vena retromandibular, compuesta por las venas maxilar y temporal superficial.
- Inervación proveniente del nervio glosofaríngeo, que es el responsable de estimular la vasodilatación de las glándulas parótidas y la producción de saliva.
- Drenaje linfático, ocurre por medio de los ganglios linfáticos tanto en el interior como en la superficie de la glándula.
Fisiología y función secretora
Mecanismo de producción de saliva
Gracias a que son serosas y que producen secreciones acuosas, las glándulas parótidas son las responsables de la producción del 10 % del total de la saliva en reposo y del 50 % cuando hay estimulación.
Regulación nerviosa y hormonal
El sistema nervioso parasimpático y simpático es el que se encarga de regular la producción y la composición de la saliva. Aunque las hormonas tienen una relación indirecta con la producción de saliva, es posible que un desequilibrio hormonal pueda afectar la producción de esta, tal como ocurre en la perimenopausia y menopausia, en la que la alteración de los niveles de estrógeno y progesterona pueden llegar a causar xerostomía.
Papel protector e inmunológico de la saliva
La saliva es un compuesto que produce el organismo con la capacidad de defenderlo de la acción de algunas bacterias que se forman o llegan a la boca, así como la remineralización de los dientes de restaurar los tejidos blandos, contribuye a la lubricación de la boca y a una mejor digestión.

Patologías de la glándula parótida
Parotiditis e inflamaciones
En personas no vacunadas, la glándula parótida puede ser atacada por una infección viral, que se conoce comúnmente como paperas, en la que se presenta inflamación y dolor. El tratamiento es sintomático, aunque en algunos pacientes puede volverse grave. Gracias a la vacunación, esta se ha vuelto una enfermedad poco común.
Sialolitiasis y obstrucción del conducto
También conocidos como cálculos salivales o calcificados, los sialolitos son depósitos de minerales, que se desarrollan en las glándulas parótidas o en sus conductos, por lo que se produce obstrucción, inflamación y dolor, que se agrava al comer.
Tumores benignos y malignos
En una o ambas glándulas parótidas se pueden formar tumores que producen inflamación de la cara y la mandíbula. Por lo general, estos tumores son benignos. También, aunque menos frecuente, se puede producir cáncer en la glándula parótida, como el carcinoma mucoepidermoide y el carcinoma adenoide quístico, los cuales requieren atención inmediata para que el cáncer no se extienda hacia los ganglios linfáticos.
Sea cual sea el caso, se debe optar por una cirugía que permite extirparlos.
Síndromes sistémicos que afectan la parótida
El Síndrome de Sjögren es una enfermedad autoinmune sistémica que afecta las glándulas lagrimales y salivales, por lo que se produce sequedad bucal o xerostomía y sequedad ocular. También el VIH puede producir parotiditis con linfadenopatía generalizada

Diagnóstico en glándulas parótidas
- Historia clínica y exploración física. El primer paso para recibir un diagnóstico acertado es una evaluación física en la que un odontólogo o especialista palpará las glándulas parótidas.
- Pruebas de imagen (ultrasonido, TAC, RM). En algunos casos puede ser necesario complementar la revisión con pruebas de imagen como una gammagrafía de las glándulas salivales, resonancia magnética, ecografía o tomografía computadorizada.
- Punción con aguja fina / biopsia. Otra prueba que puede ser necesaria en casos más severos, es la toma de una muestra del líquido celular de la glándula parótida para analizarla en un laboratorio.
- Marcadores y estudios complementarios. Algunas pruebas de laboratorio como los análisis de sangre, el cultivo del pus o los biomarcadores salivales (aún en estudio) pueden servir para complementar un diagnóstico de problemas con las glándulas parótidas
Tratamientos y abordajes quirúrgicos
El tratamiento indicado va a depender de la causa subyacente que provoque la afección de la glándula parótida.
Una de las condiciones más comunes es las paperas, y cuando la infección es de origen viral, el tratamiento incluye tomar analgésicos y antiinflamatorios, así como una adecuada hidratación, reposo y estimulación para la producción de saliva, lo que puede ayudar a reducir la presión en el área de las glándulas. Sin embargo, cuando se trata de una infección bacteriana, se recetan antibióticos.
Indicaciones quirúrgicas
La cirugía que se realiza para extraer las glándulas parótidas en casos severos o cuando hay tumores, se llama parotidectomía. Este tipo de cirugía debe ser realizada por un cirujano especializado y con experiencia, debido a que el nervio facial que controla los movimientos del rostro se encuentra muy cerca, y se requiere presión y una técnica adecuada, para evitar complicaciones.
Tipos de parotidectomía
La parotidectomía superficial es aquella en la que solo se extirpa una parte de la glándula ubicada sobre el nervio facial.
La parotidectomía parcial es aquella en la que se extirpa solamente la glándula parótida sin afectar el nervio facial.
La total es la que se realiza para extirpar toda la glándula parótida, en caso de tumores o cánceres. En esta cirugía se considera extirpar el nervio facial, por lo que existe riesgo alto de parálisis facial permanente.
Técnicas quirúrgicas para preservar el nervio facial
Es común que se realice una monitorización nerviosa durante la cirugía, en la cual se puede detectar el nervio facial y sus ramificaciones, al conocer su ubicación es posible evitar daños durante la cirugía, que puedan afectar la movilidad del rostro del paciente.
Abordajes clásicos y modernas tecnologías intraoperatorias
Las nuevas tecnologías permiten a los cirujanos detectar la ubicación del nervio facial durante la cirugía para evitar afectarlo. Una de estas técnicas es la neuroestimulación a través de la cual se hace una descarga eléctrica que estimula el nervio de la cara y sus ramificaciones y así el cirujano puede saber dónde está ubicado de forma rápida y segura.
Otra forma, es realizando una ecografía intraoperatoria en la que el médico puede ver en tiempo real, tanto la glándula como el nervio y los tumores, en caso de que los haya.
Cuidados postoperatorios y seguimiento
Manejo del dolor e inflamación
Para tratar el dolor orofacial, la infección y la inflamación, el médico puede indicar reposo y uso de analgésicos, en caso de que los abscesos sean por causas bacterianas se pueden utilizar antibióticos.
Rehabilitación motora facial
Luego de una parotidectomía el cirujano deberá monitorear el nervio facial para detectar debilitación del nervio o algún grado de parálisis y puede indicar rehabilitación motora en la que se practica fisioterapia facial y ejercicios, en los primeros seis meses, que permiten recuperar la movilidad la coordinación y la simetría del rostro luego de la operación
Evaluación funcional y controles a largo plazo
El cirujano debe hacer seguimiento de la función del nervio facial para garantizar que a largo plazo se recupere la funcionalidad de los músculos faciales y el paciente debe acudir a los chequeos regularmente, en especial en caso de tumores o cáncer para detectar signos de recurrencia.
Conclusión
Como podemos notar, las glándulas parótidas cumplen una función esencial para la salud general del cuerpo humano gracias a su acción principal que es la producción de saliva. Aunque muchos lo desconocemos, prestarle la debida atención nos permite cuidar nuestra salud bucal y generalmente. Recuerda que ante cualquier síntoma debes buscar atención especializada








