Publicado por Dr Pedro M Losa: 03/04/2025
Ultima actualización de este artículo: hace 2 meses por Dr Jorge Guiñales
Cualquier bulto que se forme debajo de la piel nos preocupa, aunque en muchos casos se trata de tejido graso que resulta inofensivo. ¿Sabes qué son los lipomas? Hoy te vamos a dar toda la información que necesitas sobre estos tumores.
¿Qué es un lipoma?
Los lipomas son tumores benignos compuestos por tejido adiposo. Se presentan como unos bultos de grasa debajo de la piel, que crecen con el paso del tiempo de una forma lenta. Pueden ser subcutáneos, cuando están debajo de la piel, o intramusculares, es decir, que están entre los músculos.
La mayoría de los lipomas son pequeños, con un tamaño que oscila entre uno y cinco centímetros de diámetro, pero pueden llegar a ser grandes. No son cancerosos y pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo donde haya grasa.
A veces pasan desapercibidos porque no hay cambios en la apariencia de la piel ni producen dolor, a menos que estén presionando un nervio. Son blandos al tacto y, por lo general, se mueven.
Diferencias entre lipoma y otros bultos grasos o quistes
En el cuerpo humano pueden aparecer diferentes tipos de bultos o quistes. No siempre son de preocuparse, pero es importante distinguir entre ellos porque en algunos casos requieren tratamiento e, incluso, pueden llegar a ser malignos.
Una de estas lesiones son los quistes sebáceos, que son sacos llenos de sebo. Se diferencian de los lipomas porque suelen tener un punto negro central y pueden llegar a infectarse.
La acumulación de pus, por otra parte, puede causar un absceso. Estos bultos son dolorosos, rojos, calientes al tacto y requieren tratamiento con antibióticos.
Por último, están los tumores malignos. Puede tratarse de un liposarcoma, un tumor maligno de tejido graso. A diferencia del lipoma, es doloroso, crece con rapidez y es más firme; sin embargo, son poco comunes.
En cualquier caso, siempre que encuentres un bulto extraño en tu cuerpo, debes consultar a un médico para obtener un diagnóstico preciso. Si te preocupa qué significa tener un lipoma, un especialista podrá explicarte; además de hacer una valoración física para descartar un problema mayor.
¿Por qué se forman los lipomas?
Aún no está claro por qué se forman los lipomas. Sin embargo, hay ciertos factores con los que se relaciona su formación. A continuación, los explicamos con más detalle.
Causas más comunes
Se ha asociado la aparición de lipomas con traumatismos, en algunos casos. Lo que ocurre es que los traumas podrían favorecer la formación de células grasas adicionales. No obstante, esta causa no está comprobada.
De igual manera, se sospecha que la alteración en el crecimiento de las células grasas contribuye al desarrollo de lipomas.
Factores genéticos y hereditarios
Un factor que parece estar más claro en su participación en la formación de los lipomas es la genética. Aquellas personas que tienen antecedentes familiares de lipomas tienen mayor predisposición a desarrollarlos.
¿Influye la alimentación o el estilo de vida?
Si bien no se ha comprobado una relación directa entre la alimentación y los lipomas, mantener un peso sano podría contribuir a la salud general del tejido adiposo. Por eso se recomienda mantener una dieta equilibrada y un estilo de vida saludable.
Tipos de lipomas
Lipomas superficiales vs. profundos
De acuerdo a su ubicación, los lipomas pueden ser superficiales o profundos.
Los superficiales, que se encuentran justo debajo de la piel, son los más comunes. Estos lipomas son fáciles de identificar al tacto y se mueven bajo la piel.
Por su parte, los lipomas profundos se encuentran entre los músculos o alrededor de los órganos internos. Son menos comunes y más difíciles de diagnosticar, ya que no siempre son palpables.
Los lipomas profundos también se pueden manifestar con síntomas distintos que los superficiales, dependiendo de su ubicación.
Variantes específicas de lipomas
Según su composición, los lipomas se clasifican en:
- Angiolipomas: contienen una gran cantidad de vasos sanguíneos, lo que puede hacerlos más sensibles al tacto y dolorosos.
- Fibrolipomas: contienen tanto tejido adiposo como tejido fibroso.
- Mielolipomas: formado por tejido adiposo y células hematopoyéticas. Son poco comunes y se encuentran, por lo general, en las glándulas suprarrenales.
- Hibernomas: están formados por grasa parda, la cual ayuda a generar calor. Son más frecuentes en bebés y niños pequeños.
- Lipomas fusiformes: están compuestos por células adiposas y fusiformes.
¿Cómo se identifican los lipomas?
Síntomas habituales
Los lipomas son blandos al tacto y fáciles de comprimir. No causan dolor, a menos que presionen los nervios, y se deslizan bajo la piel al tacto. También tienden a crecer con lentitud a lo largo del tiempo.
Zonas del cuerpo donde aparecen con más frecuencia
Estas lesiones pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo. Las más comunes incluyen: la espalda, hombros, cuello, abdomen, brazos y piernas.
Incluso pueden aparecer lipomas en el rostro. Consulta con un especialista en cirugía estética facial la posibilidad de retirarlo.
¿Cuándo se debe acudir al médico?
Aunque la mayoría de los lipomas son benignos y no representan ningún peligro, un médico es quien puede hacer un diagnóstico preciso. Mediante un estudio puede descartar que se trate de otro tipo de problema.
Algunas señales de alarma a las que debes estar atento son si el bulto crece muy rápido; si cambia de apariencia; si provoca dolor, o si interfiere con el movimiento de la zona afectada.

Diagnóstico del lipoma
El médico hará un examen físico para diagnosticar el lipoma y evaluar sus características. En algunos casos se solicitarán pruebas de imagen, como ecografías, resonancias magnéticas o biopsias, para confirmar el diagnóstico.
Diferencias con tumores malignos
Mientras que los lipomas suelen ser benignos, los tumores malignos se caracterizan por crecer rápido, son dolorosos y más firmes. Además, suelen estar ubicados a mayor profundidad.
Signos clínicos
Los principales signos que el especialista revisará para identificar el lipoma son: su textura, si es suave y gomosa; cuando se toca, se mueve; son indoloros; su crecimiento es muy lento; la piel que lo recubre es de aspecto normal; y si su tamaño es de 1 cm a 3 cm, pero puede alcanzar hasta 10 cm.
Tratamiento del lipoma
Cuando los lipomas no causan dolor ni limitan el movimiento, no será necesario ningún tratamiento. No obstante, se debe hacer seguimiento.
Los tratamientos disponibles para un lipoma van a depender de su localización y tamaño; su extracción se realiza de forma quirúrgica o no quirúrgica. Son procedimientos sencillos y eficaces. Entre los principales tratamientos se encuentran:
Liposucción
Se recurre a este procedimiento quirúrgico cuando el lipoma es muy grande o está en un área donde se quiere evitar una incisión que deje una cicatriz visible. Se introducen finas cánulas, se disuelve la grasa y luego se extrae, delimitando el lipoma.
El precio de una liposucción en áreas pequeñas oscila a partir de los 1 500 €.
Extirpación quirúrgica
Es el procedimiento más utilizado por su eficacia y sus resultados son definitivos. Consiste en una pequeña incisión que el cirujano realiza en la piel sobre el lipoma para extraerlo. Se realiza bajo anestesia local y es ambulatorio.
El precio de este procedimiento ronda los 690-1300 €.
Lipoláser
Es una técnica mínimamente invasiva que consiste en introducir una microfibra óptica en la piel y con el láser se disuelve el tejido graso y destruye la cápsula. Requiere de cirujanos expertos y equipo de alta tecnología, por lo que su precio suele ser alto. Su precio orientativo va desde los 600 € y 1800 € por lesión.
Riesgos y complicaciones
¿Pueden los lipomas convertirse en cáncer?
Muchos se preguntan qué significa lipoma y si estos se pueden convertir en cáncer. Esta transformación es muy rara, lo que puede ocurrir es que crezca un tumor maligno en el lugar donde antes había un lipoma. Hay que estar atentos a los síntomas para diferenciar las lesiones.
Reaparición después del tratamiento
Cuando se extirpa el lipoma completo, es difícil que vuelva a aparecer. Sin embargo, si queda alguna parte del lipoma en el cuerpo, hay probabilidad de recurrencia.
Es difícil prevenir la aparición de los lipomas, ya que no se conoce con exactitud la causa de su aparición. Pero si tienes un bulto de este tipo, es necesario hacerle seguimiento regular para detectar posibles cambios y aplicar el tratamiento oportuno.
Si sabes qué son los lipomas entenderás que son tumores benignos y no representan riesgos para la salud. Sin embargo, hay que estar atentos a su evolución y diferenciarlos de otras lesiones.
Preguntas frecuentes sobre los lipomas
¿Un lipoma puede desaparecer solo?
No, no desaparecen solos; estos pequeños bultos crecen lentamente por años y hay que removerlos con tratamientos específicos.
¿Cuándo hay que preocuparse por un lipoma?
Hay que preocuparse si cambia su aspecto, si su textura se vuelve dura, si cambia de color, si duele al tocarlos y si crece muy rápido.
¿Duele quitar un lipoma?
Los especialistas utilizan anestesia local para la extracción o disolución del lipoma, por lo que no duele.
¿Puede volver a salir un lipoma después de quitarlo?
Sí, todo depende de la técnica utilizada para eliminarlo y también de si hay una predisposición genética de que aparezca nuevamente.
Fuentes:
- https://www.saludonnet.com/blog/que-es-un-lipoma-y-como-se-extrae/
- https://waverleyparkminorsurgery-co-uk.translate.goog/blog/lipoma-removal-options-excision-vs-liposuction-vs-minimal-scar-techniques/?_x_tr_sl=en&_x_tr_tl=es&_x_tr_hl=es&_x_tr_pto=sge
- https://www.operarme.es/blog/cirugia-de-lipomas-o-quistes-sebaceos-duracion-precio-y-paso-a-paso/
- https://www.msdmanuals.com/es/professional/trastornos-dermatol%C3%B3gicos/tumores-cut%C3%A1neos-benignos-proliferaciones-y-lesiones-vasculares/lipomas








