Publicado por Dr Pedro M Losa: 09/01/2026
Ultima actualización de este artículo: hace 7 meses por Dr Jorge Guiñales
¿Estás presentando problemas para abrir la boca o sensación de que tu mandíbula está bloqueada? El espasmo tónico de los músculos de la mandíbula es una afección frecuente que genera síntomas molestos que pueden afectar tu calidad de vida. Por eso te explicamos cómo es su diagnóstico, síntomas y formas de tratar esta condición.
¿Qué es un espasmo tónico de los músculos de la mandíbula?
Es una contracción involuntaria de manera espasmódica de los músculos usados para masticar. En muchos casos restringe la apertura de la mandíbula, causando lo que se conoce popularmente como “mandíbula trabada”.
Diferencias entre espasmo, tensión y trismo
El espasmo es la contracción involuntaria y súbita de los músculos masticatorios. Puedes experimentar sensación de calambre intenso, punzante y a menudo visible. Además de cierre momentáneo y doloroso de la mandíbula.
Por otro lado, la tensión mandibular se define como un estado de esfuerzo muscular constante. Genera pesadez, fatiga o «mandíbula cansada» pero no limita el movimiento de la boca.
Mientras que el trismus dental es la incapacidad de abrir la boca parcial o totalmente, interfiriendo con el habla y la masticación. Se genera por el exceso de tensión de los músculos de la zona.
Anatomía y función de los músculos mandibulares
Para entender mejor este problema, es necesario conocer la anatomía de los músculos de la boca.
Músculos principales de la masticación
- Músculos maseteros: es el elevador de la mandíbula, es decir, permite cerrar la boca con fuerza. Se extiende desde el pómulo hasta el ángulo de la mandíbula.
- Músculo temporal: se encarga de la elevación y retracción de la mandíbula. Se encuentra en la sien y tiene forma de abanico.
- Pterigoideo Lateral: su función principal es abrir, adelantar y permitir los movimientos laterales de la mandíbula
- Pterigoideo Medial: Ayuda al músculo masetero a cerrar la mandíbula y realizar movimientos para triturar alimentos.
Mecanismos de contracción y relajación muscular
La contracción mandibular sucede cuando el cerebro envía un impulso para que las fibras musculares se acorten y genere movimientos que permiten cerrar la boca.
Mientras que, la relajación es cuando el impulso cesa y las fibras musculares vuelven a su longitud normal.
Causas del espasmo tónico mandibular
- Bruxismo y hábitos parafuncionales: apretar o rechinar los dientes, así como usarlos como herramientas para abrir cosas, agota y aumenta la tensión muscular en la mandíbula y cuello. Esto causa espasmos y microtraumatismos.
- Estrés, ansiedad y tensión muscular: en momentos de estrés se producen contracciones musculares involuntarias. Sobre todo en la mandíbula, lo que puede generar como consecuencia espasmos tónicos persistentes o trismo.
- Trastornos de la ATM y disfunciones asociadas: los problemas de articulación temporomandibular, mala oclusión, artrosis y otras patologías generan tensiones o cargas en los músculos, pérdida de movimiento en la mandíbula y otros síntomas. Esto facilita la aparición de espasmos o contracturas tónicas.
Síntomas y manifestaciones clínicas
- Dolor y sensibilidad mandibular: los pacientes, por lo general, presentan dolor o sensibilidad aguda al tacto en el músculo masetero y la sien. Así como sensación de pesadez o fatiga en el rostro al despertar.
- Limitación de apertura bucal y función masticatoria: Sensación de que la mandíbula está bloqueada. Esto impide su apertura normal y dificulta la masticación de alimentos. También es posible experimentar desviación de la mandíbula al intentar abrir la boca, ya que esta se desplaza hacia el lado del músculo que sufre los espasmos.
- Síntomas referidos (cabeza, cuello y oído): es común sentir zumbidos o dolor en el canal auditivo, dolores de cabeza frecuentes, tensión y dolor en los músculos cervicales, hombros e incluso mareos.

Diagnóstico del espasmo tónico mandibular
Historia clínica y exploración física
El dentista revisa la historia clínica del paciente y hace una evaluación física detallada para identificar el origen de los síntomas. Esta última incluye palpación de los músculos masetero y temporal, medición de la apertura de la boca y uso de estetoscopio para detectar chasquidos en la ATM.
Pruebas complementarias y de imagen
El especialista también se apoya en pruebas de imágenes para realizar un diagnóstico. Las más comunes son:
- Radiografía panorámica: permiten conocer el estado de los dientes, hueso de la mandíbula y detectar posibles infecciones.
- Resonancia magnética: sirve para estudiar el estado del tejido blando y los discos articulares de la articulación de la mandíbula.
- Tomografía computarizada: observar con detalle la articulación.
- Electromiografía: mide la actividad eléctrica de los músculos de la mandíbula, lo que permite identificar la presencia de espasmos.
Diagnóstico diferencial
Es importante que el dentista especialista descarte otras afecciones con síntomas similares antes de dar un diagnóstico. Por eso, adicional a las pruebas mencionadas, se realizan evaluaciones neurológicas, efectos secundarios de fármacos y descarte de tumor de Warthin o infecciones.
Tratamientos efectivos y manejo clínico
Autocuidado y medidas domiciliarias
- Aplica calor con una compresa en la zona afectada de la mandíbula por aproximadamente 15 minutos. Esto mejora la circulación sanguínea y relaja los músculos.
- Mantén una dieta blanda: evita alimentos muy duros o que requieran masticación prolongada.
- Ejercicios para la mandíbula: realiza estiramientos y movimientos suaves para mantener la flexibilidad de la mandíbula.
Dispositivos y terapias físicas
- Fisioterapia maxilofacial: consiste en una serie de masajes intraorales, punción de puntos de tensión y ejercicios de movilidad implementados por especialistas.
- Férula de descarga: reduce la tensión de la articulación y músculos de la mandíbula, ya que evita el contacto dental o que rechines los dientes. Se usa principalmente en las noches.
Tratamientos farmacológicos y profesionales
Para tratar los espasmos mandibulares, se recomienda el uso de relajantes musculares y antiinflamatorios.
En muchos casos severos se aplica toxina Botulínica (Bótox) en los músculos masetero y temporal para forzar la relajación muscular.
Prevención y consejos para evitar espasmos mandibulares
Hábitos saludables y manejo del estrés
- Ejercicios de relajación mandibular: mantén los dientes separados con la lengua en el paladar y los labios juntos.
- Evita malos hábitos: No muerdas objetos duros como hielo, lápices u otros. Evita comerte las uñas o usar tus dientes como herramientas y no sostengas el teléfono entre hombro y mejilla.
- Aplica técnicas de relajación: para momentos de estrés, realiza ejercicios de respiración, yoga o meditación.
Hábitos de postura y ergonomía mandibular
- Ergonomía cuando uses pantallas: Asegúrate de que el monitor o móvil esté a la altura de tus ojos. Inclinar la cabeza hacia delante o mirar hacia abajo de manera sostenida genera tensión en los músculos de la mandíbula y el cuello.
- Mejora postura al dormir: intenta dormir boca arriba o de lado con una almohada que brinde buen soporte al cuello.
El espasmo tónico de los músculos de la mandíbula puede ser causado por estrés, bruxismo o problemas de oclusión. Es importante que un dentista especialista haga un diagnóstico detallado para determinar cuál es el tratamiento indicado para tu caso y así mejorar tu calidad de vida.
Referencias
- https://jsdentallab.com/blogs/news/jaw-spasms#:~:text=your%20daily%20life.-,Understanding%20Jaw%20Spasms,speak%20and%20make%20other%20sounds.
- https://anatomy.app/article/muscles-of-mastication/muscles-of-mastication-overview








