Publicado por Dr Pedro M Losa: 27/06/2025
Ultima actualización de este artículo: hace 1 año por Dr Jorge Guiñales
Perder una pieza dental puede derivar en múltiples problemas estéticos y funcionales. Por lo que, es imprescindible sustituirlo cuanto antes para evitar complicaciones. A continuación, te explicamos qué es una corona dental y qué papel juega en situaciones de este tipo.
Qué es una corona dental
La corona dental es una funda que se coloca sobre un diente dañado o debilitado. Tiene la forma de la pieza dental a la que sustituye y cumple la misma función de esta.
También se le conoce como cofia o funda dental. La corona cubre toda la superficie visible del diente y lo protege. Imita muy bien la pieza y en algunos casos es difícil de distinguir de los dientes naturales.
Las coronas se crean a medida, por lo que primero se prepara el diente sobre el que se pondrá la funda y luego se toman impresiones. Estas se envían al laboratorio donde se fabricará la corona, aunque hay casos en los que se hace en el mismo consultorio odontológico.
Funciones principales: protección, restauración y estética
- Protegen los dientes debilitados: impide que siga avanzando el daño en dientes desgastados o fracturados.
- Restaura la función del diente: las piezas que han sido debilitadas por caries, tratamientos o traumatismos pierden fuerza. Las coronas le permiten recuperar su funcionalidad, como la capacidad masticatoria.
- Mejora la estética: permiten conseguir una sonrisa más armoniosa al mejorar la apariencia de los dientes descoloridos o con malformaciones.
- Sustituye dientes perdidos: perder una pieza dental tiene consecuencias estéticas y funcionales. En este caso, la corona se combina con un implante dental para ocupar el espacio y evitar que los demás dientes se muevan.
Corona total vs. parcial
De acuerdo a la cantidad de daño que tenga el diente, puede ser necesario cubrirlo por completo o sólo una parte. Existen diferentes tipos de corona para cada una de estas necesidades.
Cuando el daño es severo, por ejemplo, una caries avanzada o una fractura dental que haya afectado la raíz, puede ser necesaria una corona dental completa. Este tipo de corona cubre todo el diente y está hecha para proteger la estructura que queda de la pieza y recuperar su funcionalidad.
También están las coronas parciales, cubren solo una parte del diente. Se utiliza cuando el daño no amerita que se cubra toda la pieza, pero colocar un empaste sería insuficiente. Dentro de las coronas parciales hay otros dos tipos:
- Inlays: son incrustaciones que se colocan cuando el daño se limita a la punta del diente, entre las cúspides.
- Onlays: este tipo de corona cubre un área más grande que las inlays y reconstruye parte del diente. Por ejemplo, cubre todas las cúspides.
Tipos de coronas según materiales
Se pueden clasificar las coronas según el material del que están fabricados. A continuación, mencionamos los más comunes:
Metálicas
Son coronas fabricadas con aleaciones de metales, como oro, platino o níquel. Estos materiales son resistentes y duraderos, por lo que es poco probable que se rompan.
La desventaja de las coronas metálicas es su apariencia, ya que por su color no lucen naturales. Por este motivo suelen utilizarse en los molares y premolares.
Metal-porcelana
Combinan las ventajas del metal y la porcelana. La parte interna de la corona es de metal, lo que le proporciona resistencia. El exterior se cubre con porcelana, dándole un aspecto más natural.
Aunque son resistentes, la porcelana puede llegar a fracturarse y dejar expuesta la parte interna.
Totalmente cerámica o de zirconio
Entre los diferentes tipos de coronas dentales, las que ofrecen un aspecto más natural son las de cerámica o zirconio. Imitan muy bien los dientes naturales, son biocompatibles y resistentes.
Estas coronas son menos resistentes que las metálicas o las de metal-porcelana, pero son más estéticas y no irritan, por lo que se han vuelto muy populares.
Compuestas o de resina
La resina es el material más económico para fabricar coronas. Sin embargo, también es el menos duradero, por lo que suelen utilizarse en coronas provisionales.
¿En qué situaciones se necesita una corona dental?
Los dientes fracturados, desgastados, que han pasado por tratamientos de endodoncias, pueden quedar muy debilitados. En estos casos, se puede restaurar su función y estética gracias a las coronas dentales.
Dientes muy dañados
Las caries dentales profundas llegan a la pulpa dental y debilitan el diente. De igual manera, las fracturas causadas por traumatismos o hábitos como el bruxismo, obligan a restaurar la estructura del diente. El papel de la corona en estos casos es proteger la estructura dental y restaurar su función.
Endodoncias
La endodoncia es el tratamiento que se realiza para salvar un diente dañado e implica remover la pulpa. Este procedimiento debilita el diente, de modo que se vuelve más propenso a fracturas.
Estética: color, forma, desgaste
Las coronas también son una alternativa para mejorar la apariencia de los dientes desgastados, con malformaciones o decoloraciones.

Proceso de colocación paso a paso
Para colocar una corona dental se necesitan al menos dos sesiones: la primera para preparar el diente y tomar las impresiones, y la segunda para colocar la funda dental. El proceso se puede resumir de la siguiente manera:
Diagnóstico y preparación del diente
El dentista decidirá si el paciente necesita una corona dental mediante una evaluación general. Si es así, talla el diente para crear el espacio donde se colocará la pieza.
Toma de impresiones
Después de preparar el diente, tomará las impresiones que permitirán fabricar la corona. Por lo general se realizan en un laboratorio, aunque hay consultorios con la tecnología necesaria para fabricarlos.
Colocación temporal y definitiva
El dentista colocará una corona provisional en esa primera cita. Una vez que la definitiva esté lista, el paciente debe acudir a una segunda cita para poner la definitiva.
Durante la colocación se puede sentir cierta presión en la zona, pero no duele poner una corona dental.
Cuidados y mantenimiento
- Higiene diaria: las coronas deben limpiarse igual que los dientes naturales. La rutina debe incluir el cepillado al menos dos veces al día, enjuague bucal e hilo dental.
- Revisiones periódicas y detección precoz: es importante continuar con las visitas regulares al dentista para hacer limpiezas dentales y detectar cualquier problema que pueda haber con las coronas.
- Hábitos a evitar: las coronas también se pueden deteriorar por hábitos como el bruxismo o el consumo de alimentos duros. Es fundamental evitarlos para prevenir fracturas y desgaste.
Si necesitas saber qué es una corona dental y si necesitas una, pide una cita con tu dentista de confianza. Este tratamiento permitirá devolver la armonía a tu sonrisa.








