Publicado por Dr Pedro M Losa: 06/11/2024
Ultima actualización de este artículo: hace 2 meses por Dr Jorge Guiñales
El sabor a metal en la boca es una afección que tiene varias causas, desde problemas dentales, anosmia, falta de nutrientes, entre otros. Esta patología es conocida como disgeusia y no es más que la alteración de las papilas gustativas.
La buena noticia es que el sabor metálico en la boca se puede mejorar o eliminar siguiendo y cumpliendo indicaciones sencillas, tomando en cuenta qué lo está originando.
Causas comunes del sabor a metal en la boca
Medicamentos y tratamientos médicos
Algunos medicamentos o tratamientos para ciertas enfermedades pueden tener efectos secundarios, como dejar sabor metálico persistente en la boca. Entre ellos, los antibióticos, medicinas para el corazón, medicamentos para la gota, tratamientos de la diabetes, antidepresivos y litio.
Los suplementos vitamínicos que contienen zinc, hierro o cobre y los tratamientos para el cáncer (radioterapia o quimioterapia) también pueden provocar el sabor metálico.
Deficiencias nutricionales
Los pacientes a los que se les detecta falta de vitaminas, como la vitamina B-12, el zinc, el cobre o la vitamina C pueden presentar una alteración del sentido del gusto, lo que les provoca el sabor a metal en la boca.
Problemas dentales
La mala higiene bucal puede causar problemas en los dientes y encías. Desde infecciones hasta enfermedades periodontales, como la gingivitis o la periodontitis, pueden hacer que se sienta un mal sabor en la boca.
Las encías inflamadas o sangrantes, así como tener mal aliento, son señales de infecciones bucales que deben ser atendidas por un especialista. Ya que requieren de un tratamiento, antes de que produzca disgeusia o incluso un problema de salud bucal mayor.
Embarazo y cambios hormonales
Los cambios hormonales, en especial los que experimentan las mujeres al inicio del embarazo, pueden provocar disgeusia. Estos síntomas pueden disminuir a medida que avanza el embarazo y desaparecer por sí solos.
Anosmia
Los sentidos del olfato y gusto están estrechamente relacionados; el cerebro, para crear la sensación del sabor, necesita fusionar ambos sentidos. La anosmia es la pérdida total del sentido del olfato. Esta puede tener muchas causas, como virus, traumatismos, problemas nasales o enfermedades degenerativas.
Cuando se presenta un problema en el olfato, afecta directamente la capacidad de la persona a distinguir sabores; al presentarse la anosmia, solo se perciben sabores básicos: dulce, amargo, salado y ácido, distorsionando la experiencia de comer. Estas alteraciones del gusto podrían dar paso al síndrome de la boca ardiente. El cerebro no procesa la información de forma correcta y se presenta el sabor metálico en la boca.
Prótesis metálicas
El uso de prótesis metálicas puede provocar el sabor a metal en la boca por diversas causas, como el galvanismo dental, que es cuando existen varios tipos de metal en la boca. Unas prótesis en mal estado que rocen y causen sangrado en las encías pueden terminar en infecciones, lo que resulta en enfermedad periodontal; si hay mala higiene de la prótesis, se acumulan bacterias y su proceso metabólico puede afectar el gusto.
La aplicación de exceso de pegamento para fijar una prótesis también es causa del sabor metálico en la boca de forma temporal. También, las prótesis dentales antiguas que son fabricadas con materiales de baja calidad se corroen, provocando este mal sabor.
Otras condiciones médicas
Infecciones en las vías respiratorias, así como un resfriado o sinusitis, son enfermedades temporales que pueden modificar el sentido del gusto y producir el sabor metálico. En estos pacientes, por lo general, el mal sabor se va cuando la infección o el malestar desaparecen.
Las enfermedades renales, hepáticas y autoinmunes, así como las reacciones alérgicas, en particular a los mariscos o a los frutos secos, puede tener como efecto secundario la disgeusia.
Remedios y tratamientos para eliminar el sabor metálico
El tratamiento de la disgeusia va a depender principalmente de la causa que lo esté produciendo. Puesto que una vez que se controla la condición de base, el sabor metálico debería desaparecer.
Cambios en la dieta y hábitos alimenticios
Beber mucha agua, además de contribuir con la salud general, ayuda a estar bien hidratado y a disminuir el sabor metálico de la boca.
Además, el consumo de frutas cítricas o bebidas y batidos es efectivo para activar las papilas gustativas y recuperar la normalidad del sentido del gusto. Incluso el jugo de naranja, lima o limón para aderezar comidas ayuda a disimular el sabor a metal.
Higiene oral mejorada
Para cuidar la salud bucal y tener unos dientes perfectos, siempre la primera recomendación que hacemos es que debes tener una higiene dental adecuada. Aplicar las técnicas de cepillado correctas, uso de hilo dental y complementar con un enjuague bucal, es la forma ideal para tener una boca limpia y sin bacterias, que son las causantes de inflamaciones o infecciones.
Ajustes en medicación
Si la causa del sabor metálico es por los efectos secundarios de un tratamiento médico permanente, se debe consultar con el doctor a cargo sobre posibles alternativas para cambiar la medicación por una que no produzca esta consecuencia. Nunca debes interrumpir medicamentos sin supervisión médica.
Suplementación nutricional
De acuerdo a instrucciones del médico, puedes consumir suplementos de zinc y otras vitaminas. Se recomienda este mineral porque cumple una función esencial en el sentido del gusto y del olfato, y su deficiencia puede afectarlos.
Vitaminas como el complejo B o la vitamina D también pueden ser recetadas para mejorar el sentido del gusto.
Los alimentos también pueden aportar nutrientes esenciales que ayudan a mejorar la disgeusia y a neutralizar el sabor metálico. Como mencionamos, se recomienda consumir frutas cítricas como los limones, naranja y pomelos, además de verduras verdes como espinaca, acelgas, brócoli y col rizada; así como incluir en la dieta diaria carnes magras, legumbres, huevos y frutos secos.
Remedios caseros y alternativos
Al poner en práctica algunas técnicas de enjuague bucal con soluciones caseras, como el bicarbonato de sodio, disuelto el agua, se logra equilibrar el pH de la boca, neutralizando la acidez, por lo que se reduce el sabor metálico. Igual efecto se puede conseguir al realizar enjuagues con una cucharadita de sal disuelta en un vaso de agua tibia. Repetir dos o tres al día puede mejorar la condición.
Una taza de té verde puede servir para quienes sufren de disgeusia, ya que contiene catequina que mejora el sabor desagradable en la boca y tiene propiedades para disminuir la hinchazón y eliminar bacterias de la boca.

Diagnóstico del sabor metálico en la boca
Si notas que el sabor a metal en la boca persiste a pesar de intentar los remedios que recomendamos, o desconoces cuál pueda ser la causa, es momento de comunicarte con un profesional médico.
Primero puedes ir al odontólogo, para saber si se trata de un problema bucal, si no este puede recomendar un chequeo con un otorrinolaringólogo, que es quien está capacitado para realizar pruebas de olfato y gusto.
A través de una evaluación física, en la que el odontólogo revisa la boca, garganta, es posible detectar si hay infección, hinchazón o lesiones en la boca que puedan estar causando el sabor metálico.
También en esta revisión indagará en el historial médico del paciente para verificar cuáles son las posibles causas del problema. Chequear los medicamentos que consume con regularidad, los antecedentes de enfermedades, así como los hábitos alimenticios, de consumo de bebidas alcohólicas o de productos del tabaco es el primer paso para detectar esta condición.
Adicional a esto, el médico puede solicitar análisis de sangre, radiografías o endoscopias para complementar el diagnóstico y poder indicar un tratamiento oportuno que mejore o elimine por completo los síntomas.
Prevención del sabor a metal en la boca
Mantenimiento de una buena salud bucal
Una adecuada rutina de higiene bucal es esencial para una salud oral óptima. Esto implica cepillarse los dientes al menos dos veces al día, usar hilo dental, enjuague bucal antiséptico y complementar con un limpiador de lengua. De esta manera puedes reducir las molestias por el sabor metálico de la boca.
También es importante programar visitas regulares con el dentista para chequear el estado de salud bucal y realizar una limpieza dental profesional, que ayuda a mantener la boca sana.
Estilo de vida saludable
Otra forma de evitar el sabor metálico en la boca es tener hábitos saludables, como beber suficiente agua, para reducir la sequedad en la boca. También consumir alimentos frescos y reducir los alimentos ultraprocesados, así como reducir el consumo de sal son formas de mejorar la condición.
Dejar de fumar puede ayudar a mejorar su salud general, incluido el sabor metálico en la boca; ya que aditivos como la nicotina y las toxinas que se quedan en la boca al fumar, afectan el sentido del gusto.
Otra sugerencia, que puede ayudar a prevenir sentir ese sabor metálico en la boca, es utilizar cubertería y utensilios plásticos o de madera, es decir, evitar los que sean de metal.
¿Cuándo buscar ayuda profesional?
Síntomas que indican una condición subyacente grave
El sabor metálico en la boca puede ser reflejo de condiciones leves que se pueden mejorar por sí solas o con ayuda de remedios sencillos, pero también puede ser un síntoma de alguna enfermedad grave, como cáncer, problemas hepáticos y renales, diabetes o enfermedades autoinmunes. Por ello, hay que tener en cuenta si además del sabor a metal en la boca, se observan otros síntomas, tales como:
- Pérdida de peso.
- Cansancio extremo.
- Dolores crónicos en cualquier parte del cuerpo.
- Fiebre.
- Inflamación de alguna parte del cuerpo.
- Problemas para respirar.
- Visión borrosa.
Opciones de tratamiento médico
Como ya mencionamos, el tratamiento para la disgeusia dependerá básicamente de la condición subyacente que la esté causando. Eso se debe a que es amplia la variedad de motivos por los que se presenta la enfermedad.
Lo principal es acudir a un odontólogo o elegir a un odontopediatra en caso de que se trate de un paciente infantil, para un chequeo inicial, y luego este puede remitir al paciente a un especialista si lo necesita, para un diagnóstico más preciso. Este puede realizar algunas pruebas para medir la capacidad de la persona para percibir los sabores, y así poder dar un diagnóstico de disgeusia.
Conclusión
Desde efectos secundarios por medicamentos hasta enfermedades y los hábitos de higiene bucal y alimenticios pueden ser los causantes del sabor metálico en la boca. Ahora que sabes cómo se quita el sabor a metal en la boca, entiendes la importancia de conocer la causa del problema y, en caso de que los síntomas persistan, consultar a un profesional de la salud bucal es lo más aconsejable, para recibir una atención oportuna y un resultado más efectivo del tratamiento.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo debo preocuparme por un sabor metálico en la boca?
Si el mal sabor en la boca no desaparece, es persistente y se presentan otros síntomas como fiebre, dificultad para respirar o inflamación, debes consultar a un médico.
¿El sabor a metal en la boca puede venir de las encías o de un problema dental?
El mal sabor en la boca puede ser provocado por el sangrado de las encías causado por gingivitis o periodontitis, que a su vez causan halitosis. También por problemas dentales, las caries dentales profundas están infectadas; las bacterias y el pus dan origen al mal sabor en la boca.
¿Qué medicamentos pueden causar sabor metálico en la boca?
Existen muchos medicamentos que pueden generar mal sabor en la boca; entre los más conocidos están algunos antibióticos responsables también de la lengua blanca, antidepresivos, medicamentos para la diabetes, quimioterapia, radioterapia y cardiovasculares.








